
El que podríamos llamar cañón de asalto, o carro de infantería Jumbo, pues su idea básica era esa, ofrecer apoyo y parapeto a la infantería para asaltar una posición, es el Sherman mas protegido en blindaje de toda la serie, incluidos algunos modelos de posguerra. No tenía agilidad y su mecánica se resentía con cierta frecuencia, pero sin duda aportaba seguridad a los infantes que se parapetaban tras su figura, su cañón de 75 era el mismo que el del Sherman corriente, y llegó a llevar el de 76mm largo en pequeñas series. Por lo demás, es obligatorio decir que cuando aparecía su sólida figura, proporcionaba una sensación de alivio a las castigadas tropas, más necesaria incluso que su utilidad práctica, acostumbrados a ver tanto Sherman en las cunetas y campos de Europa Central.