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jueves, 28 de febrero de 2013
Fiat CR42 DB
Que los biplanos, tal y como se construían, a finales de los años treinta, ya habían alcanzado el máximo del rendimiento para las nuevas exigencias del combate aéreo no es ninguna novedad, ni lo era en 1940, pero este aparato tiene el indiscutible honor, de seguir siendo hoy, el biplano más rápido de la historia con sus 504 Km/h, aunque la posibilidad de crear un tren retráctil para él, fue casi imposible técnicamente. Quizás un ala de construcción moderna para el plano inferior lo hubiese solucionado, pero estaríamos hablando de crear un problema en vez de solucionar el existente, que no era más que potenciar el viejo aparato y mantener sus cadenas de producción. Lo cierto es que muchas de sus acrobáticas ventajas se perdían con el nuevo reparto de pesos y a altas velocidades casi era ingobernable, y es que un motor más potente no cambiaba su obsoleto perfil alar ni mejoraba su autonomía. Aún así, hay que decir, que no todos los biplanos hubiesen tenido la robustez estructural suficiente para poder asimilar un cambio tan brutal. En mi humilde opinión, molestarse en construir una pequeña ala, para los planos inferiores pero de construcción multilarguero, le hubiese dado un tren retráctil y la capacidad de llevar depósitos desechables, como una cabina de burbuja y un acabado enteramente metálico, le habrían ofrecido una vida más larga pero la Italia de entonces, no estaba para experimentos, ni para desperdiciar los motores Daimler Benz en aventuras poco rentables. Con eso y todo, su diseño y su linea son de una elegancia indiscutible.
La maqueta es de Classic Airframes, y el morro proviene de una modificación del Arado 68 que me sobró de la misma marca, y no son unos plásticos muy refinados.
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