El pequeño avión de carreras, que superó la musculatura de sus oponentes, de enormes motores radiales, con un brillante e inteligente diseño, era, tanto en las versiones con tren fijo, como en las de tren retráctil, un purasangre de las carreras. También fue una oportunidad para la evolución y el estudio aeronáutico en los años dorados de la aviación. Ahí quedan sus records, para aviones de su clase, que demuestran su innovadora linea.