
Como diseño estaba clara la mano de H.P. Folland en el Gauntlet, y como antecesor del Gladiator, no tiene precio. Dispone de dos pares más de montantes, y su cabina abierta y el tren de aterrizje son lastres que el Gladiator mejoró. Pero, en 1939 era un avión del pasado, aunque apareció en Finlandia, Egypto (RAF) y los Países Bajos. Su poca pegada y baja velocidad, no pudieron ser compensadas por una buena maniobrabilidad, lo que unido a su corta autonomía, dejaba el Gauntlet como la bella estampa de los años de una RAF en paz. La maqueta es una transformación del Gladiator de Matchbox a 1/72. Paciencia y diversión.