Como avión de reconocimiento, el Fairey Seafox cumplía todas las especificaciones de la Royal Navy con creces, comodo de almacenar en buques de tipo medio, autonomía suficiente, fácil mantenimiento y robustez. Aunque parece un simple biplano, dispone de un fuselaje monocasco, y lo que sorprende al ver el modelo real, son sus alas facilmente plegables al estilo Swordfish.
Igual que un perro pastor, este animalito sirvió fielmente a sus tripulaciones y a la flota hasta julio del 45 en que realizó su última misión para la Royal Navy.

