Una vieja maqueta de Lindberg, probablemente de Aurora con anterioridad. El boxart me trasladó a tiempos pretéritos, donde lo importante de una maqueta era lo que uno se divertía haciendola, soñando con el avión real y las azañas de los pilotos. !Que buen "pajaro"¡ Me he divertido tanto haciendola como breve me ha resultado el tiempo invertido en ella.