Han pasado diez años desde que acabé esta maqueta, y este avión sigue llamandome la atención. Es una decoración llamativa y selvática, como los emplazamientos del Pacífico donde operó el sorprendente caza nipón. Soportando mejor los picados que sus predecesores, aún le faltaba superar en eso a los cazas aliados. Sin embargo fue una mejora bien acogida, y su motor Nakajima Sakae21 con sobrealimentador era más pesado y voluminoso, además de consumir más combustible, lo que redujo un poco su autonomía. La gubernabilidad del aparato era más temperamental y caprichosa, pero aun conservaba gran parte de su exelente maniobrabilidad.