




Durante muchos años en el mundo entero incluso después de la Segunda Guerra Mundial la pequeña cigüeña fue el mejor avión S.T.O.L. del mundo. Con viento en contra podía aterrizar en cualquier plaza de pueblo, era una esperanza para todo soldado herido de ser evacuado. Esta característica le hizo especialmente importante para el sitio de Dien Bien Phu. Allí su versión francesa el M.S. 500 con motor radial demostró su valía.